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Gasland (2010)

En mayo de 2008, Josh Fox recibe una carta de una compañía de gas natural ofreciéndole 100 000 dólares a cambio de su permiso para explotar su terreno familiar en Milanville,1 Pensilvania, para la extracción de gas natural.2

Tras la recepción de dicha oferta, Josh Fox estuvo consultando información sobre la extracción de gas natural en las formaciones geológicas de esquisto3 que se encuentran bajo vastas regiones de los estados de Pensilvania, Nueva York, Ohio y Virginia Occidental. Fox visitó Dimock,4 en el condado de Susquehanna, Pensilvania, donde ya se estaba realizando la extracción de gas natural mediante fracturación hidráulica. Allí conoció a familias que podían prender fuego al agua del grifo de sus casas, a la vez que padecían diversos problemas de salud (neuralgia, mareos, falta de apetito), que achacaban a que sus pozos de agua habían sido contaminados por los procedimientos de extracción del gas.

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La Era de la Estupidez

La Era de la Estupidez
  • Género: Docuficción
  • Clasificación temática: Diagnóstico general / Cambio climático
  • Duración: 89 minutos
  • Año: 2009
  • País: Reino Unido
  • Idioma: Inglés (subtitulada en español)
  • Dirección: Franny Armstrong
  • Dirección artística: Martyn Pick
  • Guión: Franny Armstrong
  • Producción: Lizzie Gillett, John Battsek, Spanner Films
  • Edición: David Hill
  • Animaciones: Leo Murray, Cath Elliott, Martyn Pick
  • Cámaras: Michel Fauquet, Yvan Tissere, Monty Wates, Jamie Lowe
  • Fotografía: Lawrence Gardner
  • Sonido: Ian McPherson
  • Investigación: Daniel Simpson, H 
    aruka Kawaguchi,

    James Bayliss Smith, D

    avid Traynier,

    Claire Mock-Munoz de Luna,

    Charlotte Johnson,

    Sadaf Meehan
  • Archivo: Beth Stratford, Paul Bell
  • Música: Chris Brierley, Daniel Cross, Alfie Thomas, Tom Dyson, Betty Shirley, Depeche Mode, Radiohead
Reparto
 
– Pete Postlethwaite (El archivista, único actor profesional)
– Jeh Wadia  (Propietario de aerolínea india) 
– Alvin Duvernay III (Habitante de Nueva Orleans)
– Jamila & Adnan Bayyoud (Niños iraquíes) 
– Layefa Malemi (Pescadora nigeriana)
– Lisa & Piers Guy (Familia inglesa)
– Fernand Pareau (Montañista francés)
– Y vos…!!

Resumen

Comienza la película en el año 2055. El planeta está sumido en el caos provocado por el cambio climático. Un archivista sobreviviente se encuentra recluido en un extraño edificio de arquitectura futurista, una especie de “Arca de Noé” que fue construido cerca del Polo Norte. Allí se preservaron las obras de arte más valiosas de la historia y todo el conocimiento científico de la humanidad, libros, documentos, archivos y hasta animales embalsamados de cada especie.

Luego de reflexionar acerca de cómo pudo ser posible que el planeta llegara a ese predecible desastre, el archivista comienza a hacer un repaso por diversos fragmentos de documentales anteriores al año 2008, en los que se muestran historias de personas y situaciones directamente relacionadas con una civilización que marchaba sonámbula hacia el colapso. Mientras tanto se hace la provocadora pregunta: ¿Porqué no actuamos cuando todavía teníamos tiempo de cambiar las cosas?

Así observa la vida de un ciudadano americano de Nueva Orleans que trabajó para una empresa petrolera durante años, hasta que resultó gravemente afectado por el huracán Katrina. Otra de las historias mostradas es la de un viejo guía de montaña que vive al pie del Mont Blanc en Francia y lleva turistas a conocer un glaciar en extinción. Una familia británica es guiada por este anciano en su viaje al Mont Blanc, tomando conciencia allí del rumbo errático de la humanidad. Al volver a su país comienzan a replantearse su vida para al menos intentar reducir sus emanaciones de CO2. Él es un profesional que trabaja en la industria eólica. Uno de sus proyectos para generar energía con la fuerza de los vientos en Inglaterra es boicoteado por ecologistas.

Aparece también la dramática historia de una joven africana, relatando la miseria que vive su pueblo víctima de la explotación petrolera en el delta del Níger y la violencia armada. Ella quiere ser médica y anhela el estilo de vida norteamericano, con lujos y casas confortables. Describe la manera en que se gana la vida para juntar el dinero necesario y pagarse la universidad. Primero tratando de pescar en aguas totalmente contaminadas por la industria petrolera, y luego vendiendo combustible en el mercado negro de su región, por ser una actividad mucho más rentable, llegando a la conclusión de que “si no puedes vencerlos debes unirte a ellos”.

En otro de los pasajes se muestra la historia de dos niños iraquiés víctimas de la guerra por el petroleo, quienes escaparon del mismo ejército que asesinó a sus padres y se refugiaron en Jordania. Sobreviven vendiendo en la calle zapatillas usadas descartadas por ciudadanos norteamericanos que ellos reacondicionan, mientras esperan reencontrarse con su hermano mayor, atrapado en el frente de guerra. Otra de las historias narradas es la de un ambicioso empresario de la India cuyo proyecto es desarrollar su propia línea aérea de bajo costo, la cual se expande velozmente. Este personaje describe desde su lugar lleno de contradicciones la manera en que a su criterio lucha contra la masiva pobreza que padece el país.

¡Qué extraño me resulta ver estos fragmentos del pasado! Es como mirar a través de prismáticos a la gente en una playa lejana, corriendo en círculos, preocupados en el pequeño espacio de arena bajo sus pies, mientras el tsunami se acerca hacia la costa… [el archivista]

The Age of Stupid está basada en recortes, documentales y noticias auténticas de la época actual y en predicciones científicas aceptadas por los principales estudiosos del cambio climático. Es una obra de arte que nos confronta con la oportunidad irrepetible que tenemos para cambiar el destino actuando justamente ahora, y nos arroja a la cara una fuerte provocación mostrándonos que no estamos haciendo absolutamente nada para corregir el rumbo. Deja una desgarradora pregunta abierta: “¿Será acaso que no merecemos salvarnos?”. Hubo especies que se extinguieron por cataclismos naturales, pero el ser humano posee la capacidad de darse cuenta de la situación, y sin embargo continuamos a paso firme hacia el abismo. Por tal motivo las civilizaciones del futuro considerarán a esta época como “La Era de la Estupidez”.

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enero 22, 2013 · 9:01 am

La Era de la Adaptacion (documental)

Documental corto producido según la filosofía de “código abierto”, es decir, de libre distribución. Examina la íntima relación entre tres factores convergentes que resultan claves para comprender la situación actual: El cambio climático, la desigualdad social y la inestabilidad económica, tanto a nivel local como global. Intenta plantear un mensaje urgente que pueda alejarnos a tiempo de nuestro actual modelo de desarrollo, el cual está basado en la ilusión del crecimiento infinito a toda costa, y cuestiona frontalmente al paradigma sagrado del Producto Bruto Interno, esa especie de mantra que recitan todos los políticos y economistas, con preguntas profundas tales como: ¿más crecimiento de qué, y para qué? Asimismo pone de manifiesto las nuevas retóricas que han surgido para convertir el drama planetario del cambio climático en un negocio, a partir de nuevas tecnologías “verdes” y supuestamente ecológicas, tales como el “carbón limpio” y los sistemas de compensaciones de carbono, cuyas pretensiones son resolver el desequilibrio climático a través de los mismos mecanismos de mercado conocidos, pero sin modificar en nada nuestros hábitos de consumo.

Los subtítulos en español fueron elaborados por la Red de la Transición de la Comarca Andina (Patagonia, Argentina), y hasta el momento es la única edición existente en español de este documental.

El cambio climático no es una cuestión ambiental, es una cuestión de justicia
 
 
El modelo de desarrollo actual basado en el dogma del crecimiento ecoómico infinito, es profundamente injusto e insostenible en al menos tres diferentes aspectos:
  • Político, pues determina que sólo una minoría pueda controlar los recursos energéticos y sus beneficios, dirigir la economía de mercado, y ser quienes finalmente mueven los hilos de la gobernabilidad global.
  • Financiero, ya que hace que nuestras sociedades sean totalmente vulnerables a los especuladores que han disparado una devastadora crisis económica global imposible de detenerse.
  • Ambiental, dado que este modelo agota los recursos naturales no renovables de La Tierra, causando graves daños ecológicos, y atentando contra la diversidad biológica del planeta, incluyendo a los propios humanos.
Sin duda, el actual modelo de desarrollo ha tenido importantes efectos positivos sobre determinados aspectos de nuestra calidad de vida. Por ejemplo, menos personas mueren hoy en la Unión Europea que hace 50 años, los sistemas educativos son más eficientes, la tecnología soluciona problemas en muchos campos. Sin embargo, todo esto se aplica a una pequeña minoría de ciudadanos. Para la gran mayoría, el desarrollo económico de unos pocos implica su propio despojo, la privatización de sus bienes naturales, la devastación y la guerra. Incluso en los países económicamente más desarrollados, hay muchas cosas sin responder: ¿Se hicieron más maduras nuestras sociedades gracias al consumismo basado en las leyes del mercado? ¿Podemos disfrutar de la vida en una forma más plena a partir de nuestro progreso económico? ¿Si aumenta el PBI de nuestro país, eso indica que somos más felices? Son preguntas muy importantes, pero sin embargo nadie las hace.
 
Después de pasarnos décadas barriendo todos estos problemas bajo la alfombra, el cambio climático ahora nos obliga a revisar los fundamentos de nuestro sistema económico. El planeta ya no puede aguantar más. Los razonamientos económicos tradicionales y este modelo de desarrollo que ponen en peligro la vida y exacerban las injusticias, deben atravesar una revolución total. Si bien la tecnología puede ayudar hasta cierto punto, sin dudas no podrá resolver el problema por sí sola. Las soluciones mágicas como las compensaciones de carbono, las consignas de crecimiento sustentable, y básicamente cualquier otro instrumento contemplado por el Protocolo de Kyoto y negociado por la Cumbre Climática COP15 son como el árbol que impide ver el bosque. No sólo siguen perpetuando el sistema que genera todos los problemas, sino que también distraen a los ciudadanos con falsas soluciones. En la Unión Europea, el mecanismo de los mercados del carbono ya ha mostrado todos sus defectos.
 
No podremos continuar como si todo siguiera igual. El cambio Climático ya tiene consecuencias catastróficas, y se agravará en los próximos años. Los países pobres serán sometidos a sequías, inundaciones y hambrunas recurrentes. Los países ricos tendrán que vérselas con inviernos más rigurosos e impredecibles veranos tórridos, incendios y millones de refugiados climáticos pugnando por traspasar sus fronteras en busca de una vida mejor, tal como lo reconoce el documento de trabajo de 2009 de la Comisión de la Unión Europea para el Cambio Climático. Habiendo fallado entonces en la mitigación de los efectos, ahora estamos ingresando en“La Era de la Adaptación”. Nos guste o no tenemos que asumir los hechos, pues la manera en la que hemos vivido en el planeta será dramáticamente alterada durante las próximas décadas.
 
Pero la adaptación puede suceder de dos formas diametralmente opuestas. Podemos intentar una adaptación reactiva, rechazar el cambio de nuestro modelo de desarrollo no sostenible, prepararnos para defendernos contra los embates de un clima cada vez más violento y los disturbios humanos, por ejemplo, construyendo murallas y militarizando las fronteras, disparandole a los inmigrantes o construyendo fortificaciones similares a las que existen en los límites entre Israel y Palestina, lo cual nos permitiría sentir que nada está pasando fuera de esos límites. O en su lugar podríamos comenzar a adaptarnos de una forma más proactiva. La adaptación proactiva requiere plena conciencia de las falencias en nuestro sistema de desarrollo, pues debemos construir un nuevo tipo de sociedad. La adaptación proactiva necesita que nos involucremos mucho más en la gestión de nuestros pueblos y ciudades, con el fin de experimentar en nuevos modelos de vida comunitaria. Mas que simples cambios en los estilos de vida, esto significa que debemos asumir una transformación radical en las actividades de nuestras sociedades. Se trata por lo tanto de un giro de 180 grados respecto a la forma en la que la mayoría de nosotros hemos vivido hasta ahora, y es la única opción que nos queda.

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enero 22, 2013 · 8:51 am

Comparte Coche en Cigales

Hoy hemos puesto la parada en el paraje “El Cristo”, a la entrada de la carretera de Valladolid….. con ello queremos hacer participes a todas y a todos de algo que creemos necesario…..

quien esté interesado en compartir sus viajes a Valladolid…. y quiera llevar el logo de este proyecto, puede ponerse en contacto con nosotros a través del correo eletrónico:

cigalesentransicion@gmail.com

Reducción de consumo de combustible
Nuevas relaciones entre las personas
Un lugar donde quedar para bajar juntasEstablecer sistemas cooperativos de transporte, en los desplazamientos a Valladolid (básicamente), al trabajo, a la universidad, al instituto… intentamos generar complicidades entre que quienes estén (estemos) dispuestos a compartir nuestro coche , portando en lugar visible el logo que hemos diseñado…..
Pretendemos que este sea un proyecto que se construya entre todas las personas que participen en él, aprendiendo juntos, compartiendo más allá de nuestros coches un espacio un tiempo para también poder conocernos…

 

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La Huella de Carmela

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